Comienza la temporada de poda invernal 329

Comienza la temporada de poda invernal

Buenos Aires cuenta con 360 mil árboles en sus veredas, es por eso que la poda y mantenimiento son vitales para mantenerlos fuertes y sanos. Por eso, el gobierno de la Ciudad trabaja para mejorar la salud de los árboles, planificando las tareas a partir de las solicitudes de los vecinos. Una vez hecha la verificación de las mismas, se analiza si corresponde la intervención y qué clase de tarea debe realizarse.

Esta es la poda más intensa, pero no es el único momento en que se realizan tareas. Exceptuando el tiempo de veda (de otoño y primavera), durante el resto del año se completan tareas de acuerdo con las necesidades o situaciones de emergencia que puedan presentarse; actividades que se planifican de acuerdo con solicitudes de vecinos que, tras ser verificadas y analizadas, se decide su intervención.

Es importante realizar los trabajos de poda ya que permiten despejar el alumbrado, lo que aporta en seguridad; mejora la visualización de la señalética urbana; y también permite que los ejemplares se mantengan saludables.

Cada Comuna planifica la poda de su jurisdicción, en un trabajo articulado junto con la Secretaría de Descentralización, para lo cual cuentan con personal especializado (ingenieros agrónomos, técnicos en jardinería y paisajismo) y empresas contratistas que realizan las tareas.

Con el fin de optimizar la realización de tareas, las actividades se llevan a cabo de acuerdo con una planificación tiene el objetivo de completar la poda de todo el arbolado urbano porteño entre el período 2016-2019. Por eso cada año se planifica específicamente cuáles son los lugares que hay que intervenir.

Tipos de Poda

  • Poda de estructura: se intervienen las ramas principales con el objetivo de devolverle al árbol una forma equilibrada.
  • Poda de limpieza: se eliminan las ramas secas, rotas, mal formadas y enfermas, y los chupones que salen del tronco y la raíz.
  • Poda de aclareo: se realiza sobre árboles maduros cuya capacidad de crecimiento está disminuida. Se eliminan ramas internas y se acortan otras externas para permitir el paso de la luz solar.
  • Poda de refaldado: se eliminan las ramas bajas, lo que se denomina subida de copa.
  • Poda de formación: se intervienen árboles jóvenes con el objetivo de conducirlos hacia una forma estable y conveniente para el ambiente que lo rodea.
  • Poda de acortamiento: se reduce el tamaño de copa acortando las ramas extremadamente largas. Es una intervención suave.
  • Poda de balanceo: se eliminan las ramas que desequilibran el árbol.
  • Terciado: se interviene un tercio de las ramas principales con el fin de reducir la altura del árbol.

Objetivos de la poda

  • Despejar el alumbrado
  • Aportar a la seguridad
  • Conservar árboles saludables
  • Mejorar la visualización de la señalética

 

Objetivos de la poda

Los tiempos de la poda

La veda es la época del año en la que no se puede podar: en otoño, durante la caída de hojas, y en primavera, durante la brotación de las mismas. La duración de estos períodos, más allá de las estaciones, varía en función del clima y, por este motivo, se analiza año a año.

La poda intensiva se realiza durante el invierno. A lo largo del año, exceptuando el tiempo de veda, se siguen completando las tareas, según el ejemplar y sus necesidades, y las situaciones de emergencia que puedan presentarse.

“Siempre se puede reclamar a través de las comunas, es la mejor manera de hacerlo. También si hay alguna duda respecto de que el árbol esté demasiado añejo y se pueda caer, pero solamente se extrae en casos muy extremos, cuando generen un peligro cierto. Para nosotros, la arboleda de la Ciudad es uno de los principales activos. Comparado con otras ciudades, Buenos Aires tiene una arboleda muy grande y, de hecho, todos los años se plantan más de los que se extraen”, afirma el Jefe de Gobierno Porteño.

Fuente: www.buenosaires.gob.ar/noticias/la-ciudad-presento-su-nueva-temporada-de-poda-invernal

Polémica en las Comunas por la poda de árboles 324

Hojas de árboles

Los árboles reducen la temperatura ambiental, aportan oxígeno, secuestran dióxido de carbono, filtran los rayos ultravioletas y retienen partículas, entre otras virtudes. Pero también rompen las ventanas de los edificios, tapan carteles de señalización, interfieren con el alumbrado público y, debido a la caída de sus ramas o troncos, constituyen un riesgo potencial. Por estas razones, necesitan un servicio de mantenimiento, que depende de las juntas comunales.

Del 12 de mayo al 31 de agosto se desarrolló en la ciudad la “campaña de poda invernal”, que incluyó la intervención de unos 60.000 árboles. Y, aunque la época adecuada para podarlos depende de cada especie y de las necesidades particulares de cada árbol, durante el invierno se practican la mayoría de los cortes.

Aunque son muchos los vecinos que insisten para que las comunas poden los árboles, también son numerosos los que denuncian que la intensidad de muchas podas maltrata al arbolado. Varios especialistas coinciden en que con frecuencia se verifican podas inadecuadas, lo cual redunda en un deterioro de la salud de los árboles.

Las veredas de Buenos Aires cuentan con unos 360.000 ejemplares. El fresno americano (141.820 ejemplares), el plátano (35.000) y el paraíso (26.000) encabezan el ranking, según datos del Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño.

Hasta 2013, la atención de los árboles porteños dependía de la Dirección General de Arbolado del gobierno central, pero desde entonces la responsabilidad fue descentralizada y transferida a las 15 juntas comunales. Ahora, cada una planifica la poda de su jurisdicción: en función a las directrices impartidas por su personal especializado (ingenieros agrónomos, técnicos en jardinería o en paisajismo), una empresa contratista ejecuta los trabajos. Las ramas cortadas son luego recogidas por el Ministerio de Ambiente y Espacio Público.

Por su parte, la Defensoría del Pueblo de la Ciudad reclamó -por segundo año consecutivo- para que los “planes de poda” de las comunas se hagan públicos: cuántos árboles se podarán, qué tipos de podas se practicarán y con qué criterio se los seleccionará, entre otros requerimientos.

También, la Auditoría General de la Ciudad está evaluando en estos momentos “la forma en que las juntas comunales, que son las que ejercen el control a las empresas prestadoras del servicio de poda, llevan adelante esta tarea . Las denuncias que ha habido están vinculadas con los excesos cometidos por estos prestadores para conseguir mayor rentabilidad”, dijo Cecilia Segura, presidenta del organismo, a LA NACION.

Fuente: www.lanacion.com.ar