Crisis de la mediana edad 2

Crisis de la mediana edad

En una nota anterior, dábamos cuenta de la experiencia del puerperio, como una etapa mucho mas compleja que el hecho de transitar el post parto. Explicábamos de qué manera, la mujer se halla inmersa en un mundo afectivo nuevo, desconocido, de sentimientos ambivalentes, felicidad, angustia, desconocimiento, y un sinfín de emociones y situaciones nuevas que la pondrán a prueba de diferentes maneras. ¿Por qué, un hecho como la maternidad, puede despertar un movimiento tan intenso y emocional? Porque, en realidad estamos hablando de una “crisis vital ”. Pero….¿qué es una crisis?

Podemos decir que a lo largo de la vida, cada sujeto va transitando muchos momentos de crisis. Su origen etimológico, proviene del griego, y significa “cambio”, “transformación”.

Momentos como la pubertad, la maternidad, el divorcio, la muerte de un ser querido, una mudanza, un nuevo trabajo, etc., pueden provocar que un sujeto transite una crisis vital, entendiéndola como un momento de “desajuste”, es decir, el acontecer de un evento, de manera sorpresiva o planificada, que obliga al sujeto a un re-armado de su vida, donde va a tener que buscar otros recursos para adaptarse, acomodarse o establecer un nuevo orden.

Precisamente la “crisis” da cuenta de que lo que venía funcionando de determinada manera, ya no nos es funcional, porque tampoco nosotros somos los mismos. Podemos advertir que cuando hablamos de crisis, no necesariamente se trata de situaciones relacionadas con eventos negativos.

Situaciones muy deseadas, como la llegada de un hijo, graduarse en la universidad, o un cambio de trabajo que requiera una responsabilidad mayor y un crecimiento profesional, con frecuencia despiertan estos desajustes que colocan al sujeto “en jaque”, algunas veces, alterando todo su sistema de valores y referencias, pues lo obliga a un replanteo de prioridades.

Al hablar de replanteo, hablamos de la necesidad de ciertos cuestionamientos, de renuncias, de postergaciones, de prioridades, y en medio de todo ello, está el sujeto, con todos sus deseos, proyectos, anhelos, asignaturas pendientes, lo cual puede generar grandes conflictos internos.

Un momento crucial en este sentido, acontece en la mediana edad, aquello que popularmente se denomina “la crisis de los 40”, no porque indefectiblemente vaya a ocurrir en esa edad, sino porque se trata de una experiencia que, a partir de cierta edad, va a expresarse de diferentes maneras.

Algunas veces, de manera plenamente consciente y con una clara necesidad de llevar a cabo cambios en la vida. Otras veces, no tan conscientemente, en los casos en que podemos hallar cuadros con somatizaciones, síntomas, cambios en el estado de ánimo, o a través de diferentes formas que encuentra un sujeto de expresar que algo ya no está del todo bien.

Todo lo que parecía funcionar bien, puede ser cuestionado, interpelado por el propio sujeto, produciendo un desencuentro consigo mismo, ya sea en su trabajo, con la profesión elegida, puede manifestarse en el cuestionamiento de los vínculos, de la pareja, etc. En la mediana edad, los hijos comienzan a partir del hogar, a armar sus propios proyectos, y si bien, todo eso es motivo de alegría, también desacomoda a quien se percata de que sus hijos ya no lo necesitan tanto, lo cual obliga, en cierto modo, a establecer otras prioridades, para no quedar anclados en el tiempo.

Los cambios corporales que se producen en esta etapa, el climaterio, una sexualidad que ya no es la de la juventud, y las fuerzas que decaen, confrontan al sujeto con el paso del tiempo, en coincidencia, frecuentemente con el fallecimiento de los propios padres, lo cual presentifica el sentimiento de finitud como algo concreto e inexorable.

Implica una suerte de “duelo”, por la juventud que se va perdiendo, y junto a ella, proyectos y deseos que habrá que re-formular.

¿Cómo transitar esta etapa? ¿Cómo aceptar y encontrarse con este nuevo sujeto que vamos siendo, distinto a aquél de hace unos años? ¿Habrá tiempo para encarar aquellos proyectos y “asignaturas pendientes” que por la vorágine de la vida, hemos dejado atrás? ¿qué lugar para los hijos cuando parecería que ya “no nos necesitan tanto?. Preguntas….

Dependerá de cada sujeto, analizar de qué manera salir a flote de cada “crisis”, a sabiendas de que, al tratarse de un “cambio o transformación”, no necesariamente va a tener una connotación negativa. De hecho, con frecuencia, luego de superadas, las crisis nos ayudan a crecer.

Parte del conflicto puede hallarse en encontrar de qué manera transitarlas, para resolverlas y cruzar “del otro lado”. Algunas veces el sujeto lo logra por sus propios medios, otras veces necesita ayuda profesional, pero nunca sin algo de dolor o confusión, como ocurre en cada momento de crecimiento.

Recordemos que la oruga, debe atravesar un proceso de transformación, una metamorfosis para convertirse en mariposa.

Lic. Patricia B. Gutman
Psicoanalista

Coordinadora de “Encuentros Reflexivos”: https://www.facebook.com/Encuentros-Reflexivos-1621832278039088/
Teléfono: 15-3366-5014
Mail: psicosenda@hotmail.com

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Las propiedades de comer adecuadamente. 1

Manzana

Hoy en día, las redes y la tecnología facilitan el acceso a la información en los más variados aspectos de la vida cotidiana. Sin embargo, muchas veces en vez de encontrar certezas, las contradicciones, la falta de idoneidad y el desconocimiento terminan confundiendo a la gente.

Sin exagerar, todos los días aparecen alimentos exóticos con propiedades milagrosas, dietas magistrales que prometen recuperar la figura en un santiamén o productos con etiquetas verdes. Lo curioso es que a la corta o a la larga, nada de ello funciona. Al contrario, termina resultando contraproducente y nos convence de que tener una buena salud sólo depende de comprar buenos medicamentos o que tener una figura envidiable, de una cirugía estética. ¿Y si probamos alimentarnos saludablemente?

Lo cierto es que hay una actividad muy importante que realizamos todos los días de nuestra vida, varias veces al día: comer. Comemos a la mañana, al mediodía, a la tarde y a la noche. Tal vez no nos demos cuenta de su relevancia porque generalmente creemos que lo más importante del día son las tareas que realizamos entre las comidas: estudiar, trabajar, hacer deporte, descansar, divertirnos, etc. Pero cuántas veces, por haber hecho una mala comida, hemos perjudicado nuestro rendimiento en la siguiente tarea o incluso nuestra salud. Está claro que nadie anda por la vida buscando hacerse algún mal, sin embargo cuánto nos podríamos ahorrar sólo con tener la información adecuada y alimentarnos de manera consciente.

Desde la más temprana edad, vamos a la escuela a aprender las competencias imprescindibles para la vida, lo más básico. Lo curioso es que nadie nos enseña nada sobre aquella actividad que, según los profesionales de la salud, indican que todos debemos realizar cada 3 horas todos los días por el resto de nuestra vida: alimentarnos. Cuando se trata de comer, solo nos alimentamos como lo hacen los demás

¿Cómo nos estamos alimentando?

La ignorancia en materia de salud alimentaria es llamativa y alarmante. El común de la gente desconoce los tipos de alimentos y las cantidades adecuadas que necesita nuestro cuerpo para mantenerse saludable. Es algo muy fácil pero delegamos esta responsabilidad en la industria y el marketing quienes, para vendernos un producto, utilizan términos como “natural”, “saludable”, “artesanal”, “dietético”, “nutritivo”, “sin grasa”, “sin sal” y “sin azúcar”. Y nosotros, simplemente, confiamos en lo que nos venden, un producto de calidad, de una reconocida marca pero nunca juzgamos por nosotros mismos si lo que estamos por ingerir nos conviene realmente. Entonces, basamos nuestra dieta en embutidos, cervezas y mermeladas artesanales, gaseosas sin azúcar, galletitas de agua, mayonesa sin grasa, bizcochitos light, chocolatadas nutritivas, etc. creyendo que nos estamos haciendo un favor. ¿Alguna vez te has puesto a leer y has comprendido lo que dice la tabla de componentes y valores nutricionales de un paquete? Sucede que en tiempos del “fast-food”, en los que “comemos por los ojos”, las tendencias sociales, el apuro y la falta de conocimiento son los principales factores de decisión. ¿Cuáles son las consecuencias?

Fat food

Lamentablemente, tenemos la costumbre de subestimar los asuntos que atañen a la salud. No nos tomamos el tiempo para informarnos o directamente lo desestimamos. No obstante, cuando nos surge un problema relacionado, lo primero que queremos es solucionarlo: corremos de manera urgente al médico para que nos recete una caja de fármacos, buscamos en internet algún producto mágico o algún super-alimento y también hay quienes se animan a pasar por el quirófano. Esto es “lo normal” y nadie lo cuestiona. La sociedad se ha adaptado a ese estilo de vida. Ahora bien, lo cierto es que cada vez hay más muertes por cáncer y accidentes cerebro vasculares en el mundo, el sobrepeso y la obesidad han alcanzado los niveles de pandemia. Cada vez son más las personas diagnosticadas con enfermedades sumamente graves y los remedios parecen no ser suficientes. ¿No estaremos haciendo algo muy mal?

Principales causas de muerte

Más vale prevenir, que curar

Frente a la tradicional forma de hacer medicina y encarar la salud, reconocida como la de “diagnóstico precoz”, desde hace mucho tiempo se habla de “medicina preventiva”. Es decir, mientras la primera apunta a diagnosticar y reconocer enfermedades en el paciente para un pronto tratamiento, la segunda está dirigida llevar hábitos apropiados para tener un vida saludable. Practicar la salud no es algo nuevo, el mismo Hipócrates (460-370 a.C) hizo mención a esto con su famosa frase “Que tu alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento.” Pero no nos vayamos tan lejos en el tiempo, en nuestro epoca también hay una frases que ilustran la misma idea “Una manzana al día aleja al medico de tu vida.” No es un chocolate sin azucar, no es una barrita de cereales o un agua saborizada. Es algo tan simple como empezar a comer una fruta todos los días.

¿Cuál es la solución?

El factor más determinante es la información y las ganas de tener una vida saludable. Para poder mejorar nuestra salud, mejores tienen que ser nuestros hábitos cotidianos y eso depende exclusivamente de nosotros.

Por supuesto, hay campañas de salud y bienestar que brindan toda la información necesaria para dar el primer paso y desde hace un tiempo hay una Organización, la Oficina de Bienestar Devoto, que promueve hábitos de vida saludable.

Por medio de evaluaciones corporales, charlas de salud, escuelas de alimentación saludable y actividades físicas gratuitas en la plaza Arenales como entrenamiento funcional, se invita a todo aquel interesado en mejorar su salud y adoptar hábitos saludables.

Comenzá un estilo de vida saludable. Empezá hoy y disfrutalo mañana.

Taller de Alimentación Saludable 

Dirección: Bahía Blanca y Pedro Morán
Teléfono: 15-3328-8226
Email: alimentacionsalud@envilladevoto.com

¿Cuándo acudir a un psicoanalista? 0

Consulta al psicologo

Son diversas las causas que llevan a las personas a consultar un psicoanalista. Muchas veces tiene que ver con reconocer que aquello que nos ocurre está relacionado con problemáticas internas que logran sobrepasarnos: Desde manifestaciones físicas como dolores corporales, situaciones que queremos evitar pero no dejan de repetirse, hasta una angustia constante y profunda que no nos permite sobreponernos sin una ayuda adecuada.
En la vida, existen momentos difíciles pero estos más comunes de lo que se cree: separaciones, duelos difíciles e elaborar, tristeza continua, disfunciones sexuales, etc. Crisis vitales en donde uno se siente perdido, sólo y sin rumbo. Estos momentos son adecuados para detenerse y cuestionarse, para averiguar el origen de estas manifestaciones y traer alivio.
Sigmun Freud, el padre del psicoanálisis, demostró que el límite entre lo normal y lo no normal no es muy claro. Revolucionó el pensamiento de su época al demostrar que los síntomas neuróticos se explicaban por conflictos psíquicos reprimidos, es decir comprobó que estos malestares se originaban por el retorno de aquello que reprimimos y llegó a la conclusión que las personas “normales” también estaban determinados por los efectos del inconsciente. Estos conflictos internos se manifiestan de distintas formas y algunas veces en síntomas más o menos graves, hasta el punto de crear grandes inhibiciones en la vida personal, laboral y social.
El psicoanálisis ayuda a entender al paciente que el daño viene del conflicto interno, de tendencias e impulsos que no acepta, no de fuera. Se trata de hacer consciente lo inconsciente, ya que, si no, lo descargará en forma de síntomas, actos fallidos y sueños. Se trata de aprender a conocernos y aprender a tomar el control de nuestra vida.
Con más de 30 años en la especialidad, Ce.Sa.Men.De El primer centro de salud mental de Villa Devoto, brinda atención psicológica y psiquiátrica a niños, adolescentes, adultos, pareja y familia. La formación y el recorrido por prestigiosos hospitales e instituciones de Buenos Aires avalan la trayectoria de cada uno de los miembros de su equipo. Orientan y asesoran a padres, docentes e instituciones escolares en Psicología, Psiquiatría, Psicopedagogía, Trastornos de la alimentación, Psicosomáticismos, Toxicomanías, Psico-oncología, Violencia familiar, Psicoprofilaxis Quirúrgica, Psicodiagnósticos, Orientación Vocacional y Acompañamientos terapéuticos.
Usted puede comunicarse y solicitar una entrevista llamando al 4504-7710 o escribiendo a info@cesamende.com.

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CESAMENDE

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