Impulsan una ley para regular comisiones inmobiliarias en la Ciudad 21

llaves

Sería tanto para las ventas como para los alquileres. Incluye un tope a los porcentajes que cobran los corredores y prohíbe que los inquilinos las paguen.

La agrupación Inquilinos Agrupados presentará este jueves en la Legislatura porteña un proyecto de ley para regular las comisiones inmobiliarias en alquileres comerciales y turísticos y en operaciones de compraventa de inmuebles.

La iniciativa propone que la comisión inmobiliaria en alquieleres de locales comerciales e inmuebles quede exclusivamente a cargo del locador y que los inquilinos no deban pagarla. En el caso de las operaciones de compraventa de inmuebles, el proyecto dispone que “el monto máximo de la comisión a cobrar sea equivalente al 1,5% a cargo de cada parte”.

El proyecto pide incluir en el artículo 13 de la ley 2340, que regula las operaciones inmobiliarias en la Ciudad, la prohibición de que las inmobiliarias cobre comisión a los inquilinos de inmuebles con destino comercial o turístico -los alquileres temporales.

“Queda expresamente prohibido en las locaciones de inmuebles con destino comercial y/o turístico requerir y/o percibir mediante cualquier forma de pago, comisiones inmobiliarias y/u honorarios por la intermediación o corretaje a locatarios, sublocatarios y/o continuadores de la locación”, se lee.

Además, fija que, en el caso de las locaciones comerciales, el locador deberá abonar una comisión cuyo monto máximo será “el equivalente al 2% del valor total del respectivo contrato”.

Y, en el caso de los alquileres con destino turístico, “el monto máximo de la comisión a cobrar será el equivalente al 6% del valor total” del contrato y quedará siempre a cargo del locador.

¿Cómo lo fundamenta el proyecto?

Según un informe de la Defensoría del Pueblo porteña citado en los fundamentos del proyecto de ley, “la oferta de alquileres temporarios representa más del 40% de la totalidad de alquileres disponibles. Existen barrios donde la disponibilidad de unidades para alquiler temporario supera a las unidades para alquiler por dos años. En Palermo, Recoleta y San Telmo, la disponibilidad de temoporarios duplica la de residenciales”.

Como los alquileres temporarios suelen pactarse en dólares y los contratos tienen menos regulaciones, la oferta suele subir en momentos de mayor volatilidad cambiaria como el actual.

En el caso de los alquileres comerciales, en los fundamentos del proyecto se lee que “firmar un contrato de locación comercial en la Ciudad de Buenos Aires implica un gasto de entre cuatro y siete meses de alquiler”, ya que el locatario debe abonar un mes por adelantado, uno o dos meses más de depósito, uno o dos meses más de seguro de caución si no cuenta con garantía propietaria y 6% del contrato en concepto de comisión y gastos administrativos.

Las comisiones inmobiliarias en operaciones de compraventa de inmuebles suelen ser de entre 4 y 8 por ciento del valor de la transacción. La mayor parte está a cargo del comprador, que paga entre 3 y 5 por ciento, mientras que el vendedor suele abonar entre 1 y 3 por ciento. Aunque, al no estar reguladas de manera taxativa, los montos suelen ser parte de la negociación final y los corredores pueden bajar sus comisiones para evitar que una operación se caiga.

A diferencia del proyecto actual, esos cambios salieron con el impulso del gobierno porteño, que acompañó a las asociaciones de inquilinos y sumó los votos para obtener la mayoría en la Legislatura. En este caso, Inquilinos Agrupados ingresa el texto sin la tracción de ningún bloque político, aunque mantiene charlas con todos, y la administración de Horacio Rodríguez Larreta no fijó posición.

¿Qué es Inquilinos Agrupados?

Organización que lucha por la defensa y la ampliación de derechos de los inquilinos en la ciudad de Buenos Aires. Y simultáneamente presentan proyectos frente a los organismos legislativos, y abogan frente a las organizaciones gubernamentales, políticas y la prensa, por la implementación de soluciones reales e inmediatas en materia de vivienda.

En abril, se vendieron solo dos inmuebles en toda la Ciudad 57

edificio

Además, el Colegio de Escribanos de la Capital Federal reportó solo siete operaciones en todo el mes.

El sector inmobiliario, específicamente de la Ciudad, está atravesando una de sus peores crisis. La suba del dolar y las medidas sanitarias producto de la cuarentena están afectado severamente la compra-venta de inmuebles, tal como lo refleja el último dato aportado por el Colegio de Escribanos de la Capital Federal, que indicó que hubo solo siete operaciones en todo el mes de abril y dos de ellas fueron ventas. Los números son peores a los registrados el año pasado, superando incluso a los de la crisis del año 2002 y los años del cepo cambiario.

El dato fue aportado por Alejandra Covello, de Covello Propiedades ante el medio A24, y este representa una baja del 99% en relación al mismo período del año pasado. Asimismo, se estima que los datos del mes de mayo incluso podrían ser nulos. Por esta razón, el presidente del Consejo Profesional de Corredores Inmobiliarios de Capital Federal, Armando Pepe, detalló sobre el difícil momento que se vive en el sector: “Argentina viene con una pandemia económica de 24 meses. En enero, hubo 1.390 escrituras en Capital Federal y hay 1.800 escribanos. Somo 7.600 corredores, es decir que ni el 20 por ciento pudo realizar una venta”. En relación al pedido de nuevas medidas y protocolos sanitarios para volver a la actividad, señaló: “Esperamos que nos habiliten, porque ahora que los escribanos pueden escriturar, nosotros no podemos vender. Es la historia del huevo y la gallina”. Agregó: “Esperamos tener alguna noticia en las próximas horas, que nos permita, con todos los protocolos de sanidad, mostrar las propiedades”.

Ciertamente, los números son preocupantes. El Colegio de Escribano de la Ciudad de Buenos Aires detalló que las siete operaciones de compra-venta de inmuebles en dicho distrito fueron de apenas 20,7 millones de pesos. Siendo que el año pasado los números fueron malos, la caída en el sector estaría determinando un retroceso significativo por segundo año consecutivo, específicamente por vigésimo tercer mes consecutivo.

“Los datos del mes de abril serán vistos en la serie históricamente claramente como una foto de época. El confinamiento y las restricciones solo permitieron actos de fuerza mayor que tuviesen una razón de salud o humanitaria. De todos modos, y pese a que las escribanías atienden con turnos con reserva previa, falta bastante para recuperar actividad, sobre todo porque los actores vinculados a nuestra labor están limitados también y hay servicios que no han reabierto”, explicó Carlos Allende, presidente del Colegio de Escribanos.

La actividad de los escribanos fue declarada como esencial a partir del 6 de abril, por la Decisión Administrativa 763/20 del Gobierno nacional. Sin embargo, se limitó significativamente a realizar tareas puntuales como poderes, operaciones que involucraran a servicios de otras actividades ya declaradas como esenciales o casos de “fuerza mayor” o por razones humanitarias, donde se incluye a los que necesitan vender su propiedad con urgencia.

La venta de propiedades cayó un 40% durante 2019, en comparación con los números de 2018. Para tener una idea del impacto en la actividad, en abril de 2018 -cuando aún había opciones de crédito- se podían alcanzar las 6.000 operaciones. El récord de abril fue 2002 con 8.000 operaciones y se dio porque en ese momento una normativa permitía comprar inmuebles con los ahorros que habían quedado en el corralito.

Por esta razón, con tal de impulsar la compraventa de inmuebles, las inmobiliarias han comenzado a ofrecer importantes descuentos para poder llegar más fácilmente a un arreglo. Sin embargo, parte importante del servicio que brindan consiste en la presentación del inmueble ante potenciales compradores, metodología que solo está ocurriendo de manera virtual pero que no resulta suficientemente a ningún comprador.

 

En 2019, la inflación en Argentina fue del 53,8% 16

peso

La perdida de valor del peso está perjudicando gravemente los ahorros de los argentinos.

El pasado miércoles, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) dió a conocer el último índice de precios al consumidor del año pasado, el mes diciembre (3,7%) y el acumulado anual en 2019 cerró en 53,8%. Es el dato más alto de los últimos 28 años.

El dato está formado por los valores de los precios de los precios de los alimentos y bebidas, que crecieron un 56,8%, el rubro de la medicina prepagada y medicamentos, un 72,1%, y en el rubro de las comunicaciones, un 63,9%.

Durante 2019, la moneda argentina se devaluó alrededor de un 70%,y esto impactó fuertemente en el aumento de precios medidos en moneda local. A modo paliativo, el gobierno de Mauricio Macri resolvió quitarle el impuesto al valor agregado a 13 alimentos básicos para minimizar las alzas y que los precios no se vayan por las nubes pero lo cierto es que a pesar de todo, aumentaron.

Además, otro dato a destacar, es que en el mes de octubre el clima económico y político se complicó al confirmarse el triunfo de Alberto Fernández. Muchas empresas vieron este resultado con desconfianza y previeron que la victoria de otro gobierno socialista -un poco más radicalizado- implementaría un posible control de precios y, por eso, se anticiparon aumentando de precio sus productos. Efectivamente, el nuevo gobierno lanzó el programa Precios Cuidados 2020, que contiene una oferta de 310 productos y que se revisará cada 3 meses para actualizar los precios si fuera necesario.

Según el Relevamiento de Expectativas de Mercado que realiza el Banco Central, la inflación para 2020 se calcula en torno al 42%, aunque no cuenten aún con ningún dato para afirmar que la economía mejorará o que el valor de la moneda se depreciará menos que durante el gobierno anterior.

Por lo pronto, se sabe que 2020 comenzó con fuertes aumentos en alimentos básicos debido al fin de la medida de quitar del IVA que había implementado Macri, con lo cual la inflación de enero se espera se ubique por encima del 3,5%.

 

Presentan un proyecto para regular los alquileres temporarios para turismo 34

departamento

La iniciativa del diputado porteño Gonzalo Straface busca darle un marco legal a este tipo de contratos, cada vez más habitual, entre turistas y locales.

Un proyecto para regular los alquileres temporarios con fines turísticos en la Ciudad de Buenos Aires fue presentado este jueves en la Legislatura porteña, ante la falta de un modelo de gestión para este tipo de alojamientos en el distrito y el evidente auge del turismo.

Fue el bloque de Vamos Juntos en la Legislatura porteña el que presentó un proyecto de ley para regular los alquileres temporarios para turismo en la Ciudad de Buenos Aires. Básicamente se trata de un registro en el que deberán inscribirse los propietarios que ofrezcan sus inmuebles para este fin, en el contexto de un pleno auge de las aplicaciones para celulares y páginas web en las que se ofrece este tipo de servicios, y en una ciudad que espera terminar este año con aproximadamente 3 millones de visitantes provenientes de diferentes partes del mundo.

Específicamente, la iniciativa fue presentada por el diputado Gonzalo Straface, quien propone darle un marco reglamentario a este tipo de acuerdo, cada vez más común, entre ciudadanos locales y extranjeros que visitan la Argentina y necesitan un lugar para alojarse, pero buscan opciones más económicas que los hoteles.

“Se entiende por alquiler temporario turístico al servicio de alojamiento en unidades con destino habitacional, en su totalidad o una parte de éstas, por un período mínimo de una pernoctación y de hasta tres meses”, detalla el proyecto.

El proyecto afecta a “los propietarios, usufructuarios, cesionarios, administradores y/o locadores -o quien cualquiera de los anteriores designe a tal efecto y cuente con poder suficiente- que exploten y/o comercialicen inmuebles de manera habitual” en forma de alquileres temporarios turísticos.

La norma explica que se entiende a esta actividad como el “servicio de alojamiento en unidades con destino habitacional, en su totalidad o una parte de éstas, por un período mínimo de una pernoctación y de hasta tres meses”.

Si se aprueba esta ley, los dueños de inmuebles en la Capital Federal que hagan este tipo de negocio deberán inscribirse en un “Registro de Propiedades de Alquileres Temporarios Turísticos de la Ciudad”, que se creará a tal fin, y deberán cumplir con una serie de requisitos.

Entre las obligaciones para los denominados “anfitriones” figura la de “informar al consorcio de copropietarios” de que la unidad va a ser ocupada por turistas, además de “constatar la identidad y registrar información de cada huésped alojado, así como el período de alojamiento”.

Además, deberán notificar “al Ente de Turismo de la Ciudad el cese de su ofrecimiento como propiedad de alquiler temporario”, en el caso que así ocurriera, y el lugar destinado a esta actividad tendrá que exhibir en su entrada una copia del certificado de inscripción al registro y contar con un seguro de responsabilidad civil por daños contra terceros.

El lugar destinado al alquiler tendrá que exhibir en su entrada una copia del certificado de inscripción al Registro y contar con un seguro de responsabilidad civil por daños contra terceros.

El posicionamiento turístico de los alojamientos disponibles en la Ciudad requiere de un modelo de gestión autosustentable, que garantice la disposición y uso de los recursos necesarios para ejecutar acciones estratégicas, a efectos de potenciar no solo el turismo sino también las herramientas necesarias que lo ayudan a consumarse positivamente”, consideró el diputado en su proyecto.

En la Ciudad -agregó- el turismo internacional viene creciendo en forma ininterrumpida hace 3 años. Y en particular, en este año 2019 se prevé alcanzar el récord histórico de 3 millones de turistas extranjeros, con un impacto económico de más de 3 mil millones de dólares si incluimos el turismo doméstico en la Ciudad”.