La historia de Chonino, el por qué del Día Nacional del Perro

Chonino

Todos los 2 de junio se recuerda al perro de la Policía Federal que en 1983 dio su vida en un operativo.

Desde hace 24 años, en nuestro país se celebra el Día Nacional del Perro exactamente todos los 2 de junio, una fecha que recuerda un hecho trágico pero significativo para toda la comunidad mascotera porque tuvo como protagonista a un perro, un ovejero alemán de pelo largo llamado Chonino, que cumplía funciones para la Policía Federal.  La historia de este perro ha sido rescatada por la periodista y poeta Cora Cané, quien impulsó no solo el recordatorio de lo que ocurrió esa noche fría del año 1983 sino, también, una forma de valorar a esos seres tan especiales que nos acompañan como mascotas.

Este ovejero alemán nació en abril de 1975 y, dos años más tarde, en octubre de 1977, tras aprobar el entrenamiento necesario como perro de seguridad y clasificado como perro de presa – apto para entrar en acción en situaciones donde peligrara la vida de sus conductores o terceros inocentes-, fue elegido para ser parte de la División Perros de la Policía Federal. Un año después, fue uno de los tantos perros que formaron parte del operativo de seguridad en el partido inaugural del Mundial 78, que se disputó en el estadio Monumental entre Alemania y Polonia.

En los primeros años de la década de 1980, el animal fue asignado como refuerzo para la Comisaría 45, para colaborar en el patrullaje de las calles de Villa Devoto. Como corresponde reglamentariamente, todo perro trabaja con un guía y a Chonino le tocó el suboficial Luis Sibert, quien a su vez compartía tareas con otro agente, Jorge Iani. La historia indica que en la noche del 2 de junio de 1983, mientras recorrían las inmediaciones de la avenida General Paz, exactamente a la altura de Lastra, los policías observaron a dos sospechosos, a quienes le exigieron que se identifiquen con documentos. Inesperadamente, los delincuentes desenfundaron sus armas y comenzaron a disparar a quemarropa. Los dos uniformados intentaron devolver los tiros pero, lamentablemente, ambos fueron heridos. En ese instante dramático, en el que los policías trataban de retroceder y evitar ser abatidos por la lluvia de balas que les pasaba cerca, Chonino reaccionó y se abalanzó contra uno de los agresores, permitiendo así atraer la atención y facilitar la salida de sus cuidadores, sus amigos.  Este accionar heroico le costaría la vida.

Según cuenta la historia, el Chonino logró contener a uno de ellos mordiendo fuertemente uno de sus costados. Sin embargo, el otro atacante, que observaba lo que le ocurría a su compañero, apuntó y le disparó al perro en el pecho, haciendo que se retire muy gravemente herido. Testigos del hecho relataron que, con las últimas fuerzas que tenía, Chonino se arrastró hacia su guía y murió a su lado.

Los delincuentes pudieron escapar pero pudieron ser capturados a los cinco días, gracias a que la policía obtuvo la documentación que necesitaba: Chonino la tenía en su boca.

El sacrificio de Chonino le salvó así la vida a Sibert, su guía, que luego de una larga recuperación logró volver a su casa tras varias operaciones y una convalecencia de 6 meses en el Hospital Churruca. Iani, en tanto, murió horas después del ataque.

Cuando se supo lo que había ocurrido, los medios de comunicación se hicieron eco de esta historia. De ahí en más, los homenajes para este perro no dejaron de llegar. Para empezar, la entonces Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires promulgó en 1989 una ordenanza en la que le puso su nombre a la calle de acceso a la División Perros de la Federal, cerca del museo Malba. Además, la Policía Federal emplazó una estatua de bronce en su honor, en el predio de la Policía Montada. Y luego llegaría, de la mano de miles de amantes de los perros y de la iniciativa de periodista Cora Cané y sus lectores, la elección del 2 de junio para celebrar el Día Nacional del Perro, como se hace desde 1996.

chonino

Actualmente, los restos de Chonino descansan en el Círculo de la Policía Federal Argentina del Cementerio de la Chacarita, junto con los de su guía, Luis Albert Sibert, fallecido 25 años después del episodio, el 13 de diciembre de 2007.

Los canes han estado trabajando al servicio de los humanos durante años, además de ser mascotas dulces y leales, asisten a personas con discapacidades, ayudan en el combate del crimen alistados en las fuerzas de seguridad, bomberos, en la detección de drogas y hasta en la respuesta ante catástrofes. Los servicios que los perros pueden proporcionar no sólo son útiles, sino que también pueden salvar vidas.

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