Gilda, el sueño de una maestra devotense

Gilda, el sueño de una maestra devotense

Hoy se cumplen 20 años de la muerte de Gilda, una vecina que logró conquistar el sueño de su vida: enamorar al público con su música y su talento. 

A pesar de que su carrera y su vida se interrumpieron abruptamente, ella misma se transformó en una artista que hoy en dia sigue viva en su musica y recuerdos de sus seguidores y de todo el pueblo argentino. 

Miriam Alejandra Bianchi más conocida por su nombre artístico Gilda, fue maestra jardinera, cantante y compositora Argentina de cumbia y música tropical. Nació el 11 de octubre de 1961 en el barrio porteño de Villa Devoto y murió en un accidente automovilistico en Ceibas, provincia de Entre Ríos, el 7 de septiembre de 1996.  Si bien comenzó a llamarse Gilda cuando arrancó su carrera artística, desde chica en su casa era Shyll. Su madre había querido anotarla con ese nombre, pero en aquella época, 1961, no estaba aceptado en el Registro Civil.

Nacida en una familia de clase media, estudió en un colegio católico y desde muy pequeña sintió especial inclinación hacia la música. A los cuatro años, la niña ya sabía leer y escribir. Fue por eso que sus padres decidieron que ingresara a la escuela primaria. La mayoría del tiempo Gilda jugaba sola con un baúl lleno de ropas viejas y accesorios, sus juegos eran paridos de cantantes o de actrices famosas. Solía hacerlo en el patio de la casa de su abuela, en Villa Devoto, donde simulaba que era cantante. Su mamá, para fomentar sus inquietudes, la llevo a estudiar danza clásica y española. Aunque sus padres estimulaban las cualidades artísticas de la niña, hasta cierto punto veían con desconfianza al espectáculo y sus promesas de éxito.


Desde niña estuvo ligada a la música, pero por esas cosas de la vida, a la hora de elegir una profesión con la cual ganarse la vida, optó por su otra vocación, la de maestra jardinera.

Desde los 16 años, debido a la muerte de su papá, trabajó en el jardín que era de su madre y luego, una vez recibida, en una escuela católica. En 1977, a los 16 años, terminó de cursar la secundaria y se anotó en la carrera de Magisterio. Por la mañana, cursaba las materias que la convertirían en maestra jardinera y, desde el mediodía hasta la noche, trabajaba como empleada administrativa para aportar dinero en su casa. 

A principios de la década del ochenta ya trabajaba en una escuela católica como maestra jardinera. Como desde chica siempre le había gustado bailar, disfrazarse y cantar, disfrutaba organizando obras de teatro infantiles para sus alumnos. Las puestas en escena siempre incluían varias canciones a su cargo a pedido de los propios alumnos, sus padres y las maestras del colegio. No solo comenzó a darse cuenta que disfrutaba este faceta de su vida, su publico la adoraba. Este “roce escénico” le hizo ganar confianza en sus dotes e incluso durante poco tiempo llegó a trabajar como actriz de reparto en el Teatro Nacional Cervantes como integrante de un grupo independiente. 

Todo cambió el día en que leyó un aviso en el periódico, en el que pedían vocalistas para un grupo musical. La banda no tuvo éxito y al poco tiempo formó “Crema Americana”, un grupo con el que durante un año tocó los éxitos del momento por todo el  Gran Buenos Aires.

Contra los deseos de su familia, a quienes no le gustaba el ambiente de la música tropical, la cantante continuó con su carrera musical. Su voz y su carisma le ganaron un lugar en una banda de género tropical, y su familia cedió, después de una oposición tenaz, a que incursionara en el mundo del espectáculo. 

Entre sus canciones más conocidas, se encuentran: "Fuiste", "No me arrepiento de este amor" y "No es mi despedida". 

Dos décadas más tarde su música permanece viva al igual que su espíritu y suma cada vez más fanáticos en todo el país que no sólo escuchan sus canciones, sino que también creen en ella y hasta le atribuyen milagros.

En las próximas semanas se estrenará en los cines una pelicula acerca de su vida, protagonizada por Natalia Oreiro. Te dejamos el trailer para que lo disfrutes.